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10 hábitos universitarios que te ayudarán de por vida

           Autor: Camila Siqueira
Fuente: Universia

Si durante la carrera has vivido con tus padres, hay ciertas cosas que tal vez no tuviste que afrontar, como el pago de los recibos a fin de mes o la comida diaria. De todas maneras es probable que tu presupuesto en días de estudiante no se elevara por las nubes y hayas tenido que administrar tu dinero sin hacer despilfarros

 

 

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Aunque no te dieras cuenta en el momento, ésta forma de en la que aprendiste a conducirte es muy positiva, ya que traducido a tu vida adulta te hará adquirir una habilidad para manejar tus fondos y convertirte en una persona responsable financieramente.

 

 

 

Conoce los 10 hábitos universitarios que debes seguir aplicando luego de recibirte 

 


Calcular la inversión que realizas y que recibirás a cambio

Antes de elegir una carrera es probable que te hayas planteado los pros y contras de la misma, además de calcular cuánto iba a costarte y cuánta plata disponías para hacerlo. Según Erin Lowry, fundador de BrokeMillennial.com, esto te ayudará con las compras importantes que realices en el futuro; ya que lo que has confrontado para hacer la elección de la carrera te ha dado la experiencia de tomar una decisión importante que redundaría en el resto de tu vida. 

 

 

 

Buscar ofertas

En la época de universitario comer en un lujoso restaurante era una actividad impensada. Más bien te conocías todos los lugares en la ciudad donde podías recibir una bonificación por ser estudiante. Cuando te recibes y aún no te has establecido con solidez en el terreno financiero, seguir utilizando algunos servicios con la credencial de estudiante puede ayudarte por un tiempo a ahorrar algo de dinero. 

 

 

 

Renta y trueque

Al mejor estilo mundo antiguo, mientras ibas a la universidad te las arreglaste para intercambiar objetos que ya no necesitas por otros que podían serte más útiles, utilizando la vieja técnica del trueque. O, incluso, has podido revender un libro del año anterior para adquirir el que necesitabas en una nueva instancia de la carrera.


Esta experiencia es perfectamente traducible si estás por mudarte por primera vez. En Internet existen miles de sitios de compra, venta y canje donde puedes adquirir lo que necesitas para tu nuevo hogar de acuerdo a tus -quizás todavía escuetas- posibilidades económicas.

 

 

 

Investigar hasta quedarte dormido sobre la computadora

Mientras fuiste estudiante, seguramente en tu cara más habitual aparecieran unas pronunciadas ojeras, el pelo revuelto y los ojos duros; ya que las largas horas dedicadas a la investigación para poder realizar un trabajo final no te permitieron quizás lucir como una estrella de Hollywood.


Realizar exhaustivas investigaciones no te habrá servido únicamente para graduarte, sino que con la técnica obtenida podrás además hacer las mejores compras ya que no pagarás por lo primero que veas en el mercado. Tú ya sabes cómo explorar las distintas posibilidades investigando en la web, así que no dejes de hacerlo para sacar el mejor provecho. 

 

 

 

Hacer una base en casa

Aunque pueda parecer poco elegante, la realidad es que si antes de salir de fiesta puedes hacer una base previa cenando en tu casa vas a ahorrar plata en tu noche, ya que es menos probable que el hambre te ataque fuera del hogar. Claro que esto no quiere decir que te restringas siempre, pero aplicarlo regularmente hará que tu economía se vea favorecida. 

 

 

 

Compartir el alquiler de apartamento

Mientras mantienes tu condición de universitario, esto más que una opción es una necesidad. A pesar de que la convivencia puede resultar complicada, es una opción mejor que vivir con tus padres hasta los treinta. Además, te permitirá ser incluso más responsable y más administrado con la plata que tienes; y por supuesto que compartir gastos hará que también te veas más aliviado económicamente. 

 

 

 

Ser polifuncional 

Es probable que los tiempos no te hayan sobrado mientras ibas a la universidad, ya sea porque trabajabas para mantener tus estudios, porque estudiabas más de una carrera o porque hacías cursos paralelos. Seguramente, también, hayas conocido el estrés al que te somete la falta de tiempo. Pero lidiar con éste tipo de situaciones te ha permitido poder hacer frente a lo que tienes por delante; y si ahora estás leyendo esto es porque supiste salir adelante.


Recuerda como tenías que administrar tu tiempo y tu dinero con las muchas actividades y el poco fondo del que disponías. No dejes de aplicarlo en tu vida post universidad, ya que es otro excelente recurso que aprendemos y nos permite no solamente realizar múltiples tareas sino también saber cuál de ellas priorizar. Alan Moore, un asesor financiero y cofundador de la Red de Planificación XY, asegura que en algún momento te verás haciendo malabares con los recursos de los que dispones, ya que “Casi nunca hay dinero suficiente para cumplir con todos nuestros objetivos financieros, y se trata de dar prioridad a lo que es más importante.” 

 

 

 

Trasladarte en bicicleta o caminando

Seguramente tengas muy en claro cuánto costaba el autobús en tu época de universitario, pero no tengas tanta idea cual era el precio del litro de gasolina. En la medida que te sea posible, intenta que esto siga siendo así, pero si puedes obviar el precio del ticket del bus aún mejor. ¿Qué quiere decir? Que sigas utilizando la bicicleta o la caminata como un medio para trasladarte en la medida que más puedas. No solamente será positivo a tu bolsillo ya que no tendrás que disponer de tiempo y dinero para ir al gimnasio, también se notará en tu salud y en el medio ambiente, ya que se trata de opciones de transporte ecoamigables. 

 

 

 

Administrar el dinero

Claro que todo se trata de una buena administración de tus recursos, pero es bueno recordar como en la época de estudiante trabajabas durante las vacaciones y hacías rendir ese dinero durante todo el año escolar. Durante ésa época aprendiste las tres bases fundamentales de una óptima economía: ahorrar, hacer un presupuesto y ajustarte a él. 

 

 


Lo mejor no era lo que podías comprar

Durante la universidad tus mejores recuerdos no están ligados a los bienes materiales, sino a experiencias compartidas con tus compañeros. Según los expertos, disfrutar de las actividades que estabas haciendo aunque no tuvieras nunca mucha plata es la lección más importante que aprendiste en esa época, y que a veces lamentablemente olvidamos cuando nos transformamos en adultos.

 

La clave está en no olvidar que era lo que realmente nos hacía felices, y seguramente recordemos que un buen partido de Trivial entre amigos nos daba más satisfacción que el último invento tecnológico del mercado.



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Camila Siqueira Menéndez

Camila Siqueira

Comunicadora en formación constante

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